Europol contra el ciberataque mundial ‘sin precedentes’

Europol apoyará la investigación internacional contra el ciberataque masivo que afecta desde ayer a 99 países y que esa organización policial europea ha calificado de “sin precedentes”.

“El reciente ataque tiene un nivel sin precedentes y requerirá una investigación internacional compleja para identificar a los culpables”, ha indicado Europol en un comunicado en el que ha anunciado que participará en la investigación a través del Centro Europeo del Cibercrimen (EC3).

Europol ha agregado que está “trabajando en estrecha colaboración con las unidades de ciberdelitos de los países afectados y los principales socios de la industria para mitigar la amenaza y ayudar a las víctimas”.

Esta organización policial europea ha recordado que el equipo del EC3 está compuesto por “investigadores cibernéticos internacionales especializados” y fue “especialmente diseñado para ayudar en esas investigaciones”.

El ataque se propagó a través del virus WannaCry, un tipo de ransomware que limita o impide a los usuarios el acceso al ordenador o ficheros, y para abrir de nuevo esa posibilidad solicita un rescate.

Este rescate se paga generalmente en una moneda digital, a menudo “bitcoin”, lo que dificulta seguir el rastro del pago e identificar a los piratas informáticos.

RENAULT, INFECTADA

El fabricante de automóviles Renault ha reconocido este sábado que también ha sido víctima del ciberataque, lo que le convierte en la primera gran empresa o institución en Francia que reconoce haber sufrido esas intrusiones en sus sistemas informáticos.

Una portavoz de la compañía ha explicado que se han tomado medidas “para evitar la propagación del virus”. “Buscaremos una visión global para ver los portales que se han visto afectados”, ha dicho.

UN EXPERTO BRITÁNICO AYUDÓ A DETENER EL ATAQUE

Según ha revelado hoy el diario The Guardian, un experto en seguridad británico y la firma estadounidense Proofpoint colaboraron para detener el ciberataque.

El experto, conocido en las redes sociales con el nombre de MalwareTech, con la ayuda con Darien Huss, de Proofpoint, descubrió un “interruptor” que permitió desactivar el software malicioso que infectó, entre otros, a numerosos equipos del sistema de salud del Reino Unido.